Una relación es, en esencia, un experimento extraño.
Dos sistemas nerviosos, cada uno con su historia, sus miedos, sus estrategias de supervivencia y su forma particular de interpretar la realidad, intentan compartir un espacio estable durante años.
La psicología suele hablar de comunicación, compatibilidad o gestión emocional. Pero en el fondo lo que ocurre es algo más simple y más difícil al mismo tiempo: dos interpretaciones del mundo intentando coordinarse.
Y eso genera fricción.
(más…)








