Medios, algoritmos y consumidores

¿Por qué determinados titulares consiguen captar nuestra atención?

Para explorar esta pregunta hemos observado cuatro muestras de contenido informativo: las portadas de ABC, 20minutos y El País, y una selección de vídeos de La Base en YouTube.

El objetivo no es juzgar a los medios, cuestionar sus líneas editoriales ni responsabilizar a los consumidores. Es comprender cómo interactúan la información, nuestra atención y los hábitos de consumo digital.

¿Qué llama nuestra atención?

En las cuatro muestras identificamos temas relacionados con preocupaciones humanas relevantes.

La seguridad aparece en noticias sobre amenazas y conflictos. La estabilidad, en situaciones de incertidumbre económica o social. La justicia, en posibles abusos e irregularidades. También encontramos referencias a la identidad, la pertenencia y la curiosidad.

Son asuntos con un interés informativo legítimo. Al mismo tiempo, pueden captar nuestra atención porque conectan con cuestiones que consideramos importantes.

Que una noticia provoque una emoción no significa que sea engañosa ni que provocar esa emoción sea su objetivo.

Un sistema en el que todos participamos

Los medios necesitan audiencias para desarrollar y sostener su actividad.

La publicidad, las suscripciones y otros modelos de financiación introducen incentivos relacionados con la atención. Pero las decisiones editoriales también responden a la actualidad, la relevancia pública y los principios profesionales.

Por nuestra parte, los consumidores generamos señales cada vez que seleccionamos una noticia, reproducimos un vídeo o compartimos una publicación.

Las plataformas pueden utilizar esas señales, junto con otros factores, para organizar sus recomendaciones.

Los medios y creadores, a su vez, pueden observar las respuestas de sus audiencias y adaptar futuras decisiones.

El resultado es un sistema de retroalimentación.

MEDIOS Y CREADORES

Producen y presentan contenidos.

CONSUMIDORES

Seleccionamos, consumimos y compartimos.

PLATAFORMAS Y MÉTRICAS

Registran señales y organizan la distribución.

ADAPTACIÓN

Las respuestas pueden influir en futuros contenidos.

El ciclo vuelve a comenzar.

Los medios influyen en nuestros hábitos y nuestros hábitos pueden influir en los medios.

Sin embargo, participar en el sistema no significa tener la misma capacidad para determinar su funcionamiento. Una persona decide qué consumir, mientras que una plataforma puede organizar la distribución de millones de contenidos.

¿Qué demuestra este pequeño experimento?

En las cuatro muestras identificamos temas con potencial para captar nuestra atención, como amenazas, conflictos, incertidumbre o curiosidad.

Pero hay límites importantes.

No hemos analizado toda la producción de estos medios, medido las emociones de los usuarios ni realizado una comparación estadística. Tampoco podemos conocer las intenciones editoriales únicamente a partir de los titulares.

Por tanto, no podemos concluir que exista manipulación, una estrategia común o que estas noticias produzcan necesariamente una visión distorsionada de la realidad.

Lo que hemos observado es una coincidencia entre determinados temas informativos y preocupaciones humanas relevantes.

Una reflexión final

Cada noticia responde a unos acontecimientos. Cada medio decide cómo presentarlos. Cada persona elige qué consumir. Las plataformas intervienen en su distribución y las respuestas de la audiencia pueden influir en decisiones futuras.

No existe un único responsable ni una explicación que lo abarque todo.

Nuestra atención forma parte de un sistema en el que las decisiones de unos pueden modificar las de otros.

Quizá la pregunta más interesante no sea quién tiene la culpa, sino comprender cómo se construye, entre todos, el entorno informativo que consumimos cada día.